El presidente de Banco Macro, Jorge Brito, advirtió que la actividad privada atraviesa una situación de “estrangulamiento” y planteó la necesidad de debatir la velocidad del proceso desinflacionario impulsado por el Gobierno nacional.
Si bien destacó los avances en materia fiscal y monetaria, consideró que el actual esquema puede generar efectos adversos sobre la economía real. “Comparto la lucha que ha tenido el Gobierno para bajar la inflación con su política fiscal y monetaria, que ha sido satisfactoria. Pero se llega a un punto en el cual hoy hay una suerte de estrangulamiento en la actividad privada”, señaló.
En esa línea, propuso abrir una discusión sobre si conviene mantener el ritmo actual de la desaceleración de precios o moderarlo para evitar mayores impactos en el sector productivo. “No digo abandonar la lucha contra la inflación ni salir del superávit fiscal, porque eso sería una locura. Pero tal vez, en materia monetaria, habría que ser un poco más prudente y mirar más de cerca lo que está pasando en la actividad privada”, agregó.
Crédito en dólares y sistema financiero
Brito también hizo referencia a las restricciones para el otorgamiento de préstamos en moneda extranjera, vigentes desde hace más de dos décadas. Sostuvo que, para que el país recupere una senda de crecimiento sostenido, debería ampliarse gradualmente el acceso al crédito en dólares, especialmente para sectores con capacidad de generar divisas.
El empresario aclaró que no se trata de impulsar una apertura total e inmediata, sino de avanzar de manera preventiva y escalonada, con una adecuada administración de riesgos por parte de las entidades financieras.
Inversión en energías renovables
En paralelo, Brito participó en Mendoza de la inauguración del Parque Solar Anchoris, a través de la empresa de energías renovables Genneia, donde también se desempeña como presidente.
El acto contó con la presencia del gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, y otras autoridades provinciales. La inversión del proyecto ascendió a 160 millones de dólares y forma parte de un plan de expansión que prevé alcanzar una capacidad instalada superior a los 1,7 GW para 2026.
Según destacaron desde la compañía, el objetivo es consolidar el liderazgo en el sector de energías renovables y fortalecer la transición energética en la Argentina.
