En menos de dos días, el gobierno de Javier Milei logró aprobar iniciativas centrales en el Senado y en Diputados, consolidando una estrategia legislativa basada en acuerdos amplios y negociaciones flexibles. La reforma laboral, la baja de la edad de imputabilidad y el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur marcaron un punto de inflexión en el escenario parlamentario.
En el Senado, la reforma laboral fue aprobada con 42 votos a favor y 30 en contra, tras modificaciones al texto original que incorporaron planteos de gobernadores y distintos sectores. En Diputados, la baja de la edad de imputabilidad obtuvo 149 votos afirmativos, mientras que el acuerdo Unión Europea–Mercosur superó los 200 apoyos.
La estrategia oficial combinó concesiones puntuales —como fijar la edad mínima en 14 años en lugar de 13 y sumar financiamiento al régimen penal juvenil— con una articulación transversal que incluyó bloques provinciales, sectores del radicalismo, del PRO y parte del peronismo no alineado.
En el debate por la imputabilidad, un grupo de legisladores de Unión por la Patria vinculados a Sergio Massa acompañó artículos clave del proyecto. Entre ellos se mencionó a Sebastián Galmarini, Ramiro Gutiérrez y Diego Giuliano. La votación a mano alzada del capítulo central evitó que quedara registro nominal de esas diferencias internas.
En el caso del acuerdo con la Unión Europea, la votación fue nominal y dejó en evidencia posturas distintas dentro del peronismo. Dirigentes identificados con Máximo Kirchner votaron en contra, mientras que legisladores de provincias con fuerte perfil exportador acompañaron la iniciativa, priorizando el impacto económico en sus distritos.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, fueron parte del esquema de coordinación política que el oficialismo consolidó en las últimas semanas. Desde el Gobierno destacan que no se trata de una coalición formal, sino de una red de acuerdos construida proyecto por proyecto.
Las dos sesiones dejaron un escenario con un oficialismo que, aun en minoría, logró reunir mayorías amplias en temas estructurales, y una oposición atravesada por matices y posicionamientos diversos. El resultado proyecta una nueva dinámica parlamentaria de cara al resto del período legislativo.
