Mientras en algunas provincias los ingresos superan los $2 millones mensuales, en otras el sueldo promedio ni siquiera alcanza el millón. En ese mapa desigual, Corrientes vuelve a quedar relegada en el ranking nacional de salarios formales, lejos de las jurisdicciones mejor posicionadas.
Según datos del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) del Ministerio de Capital Humano, las diferencias entre provincias son marcadas y reflejan brechas estructurales que persisten en el tiempo. En septiembre —último dato disponible— los trabajadores formales mejor pagos del país fueron los de Neuquén, con un ingreso neto promedio de $2.716.975. Le siguieron Santa Cruz ($2.625.596) y Chubut ($2.256.286), todas con fuerte incidencia de la actividad petrolera y minera.
En contraste, en el norte argentino predominan los salarios más bajos. Santiago del Estero encabeza el listado de menores ingresos, con un promedio de $939.471, seguida por Misiones ($964.811) y Tucumán ($983.566). Corrientes se ubica también en el tramo inferior de la tabla, muy lejos de los niveles salariales del sur del país y sin lograr despegar del pelotón de provincias con ingresos más bajos.
La brecha es contundente: las jurisdicciones con mejores salarios prácticamente triplican a las que menos pagan. Mientras en el sur los ingresos están impulsados por sectores estratégicos como hidrocarburos y minería, en el NEA la matriz productiva sigue mostrando limitaciones que impactan directamente en los sueldos.
En cuanto a la evolución interanual, casi todas las provincias registraron aumentos por encima de la inflación (31,8% entre septiembre de 2024 y septiembre de 2025). Neuquén lideró también ese ranking con una suba del 42,2%, seguida por Río Negro (41,5%) y Santiago del Estero (41,3%). Sin embargo, el mayor incremento porcentual no logra compensar la amplia distancia en los ingresos reales cuando el punto de partida es bajo.
Los datos vuelven a exponer una desigualdad territorial persistente: el sur concentra los salarios más altos y el norte, entre ellos Corrientes, continúa en los últimos puestos del ranking nacional, con trabajadores que enfrentan mayores dificultades para sostener su poder adquisitivo frente al costo de vida.

