Los empleados judiciales de Corrientes volvieron a elevar un fuerte reclamo al Superior Tribunal de Justicia (STJ) tras la finalización de la feria judicial de verano 2026. A través de su sindicato, denunciaron que continúan las guardias pasivas sin reconocimiento ni licencias compensatorias, una situación que —según remarcan— se arrastra desde hace años y se agrava por la falta de personal en el interior provincial.
El planteo no es nuevo. Los delegados sindicales recordaron que ya habían advertido esta problemática en diciembre de 2025 y que, lejos de resolverse, persiste con las mismas irregularidades. “El planteo de esa oficina, un área de la Corte provincial, exhibe un viejo problema en el interior: la falta de personal”, señalaron, apuntando directamente a la responsabilidad de las máximas autoridades judiciales.
En un comunicado, el gremio fue contundente al cuestionar el carácter “pasivo” de las guardias. “Queda muy clara la razón del carácter pasivo de la guardia: evitar la licencia compensatoria. Y el trabajador asume el costo —con sus vacaciones— de un problema de las máximas autoridades en la gestión de personal”, expresaron. De este modo, denunciaron que los empleados quedan a disposición del empleador durante el receso, pero sin el correspondiente reconocimiento.
Desde el sindicato insistieron en que el reconocimiento de estas guardias debe traducirse en licencias compensatorias de feria. “Aunque se trate de guardias pasivas, otorgar la compensatoria por los días de vacaciones no gozados plenamente es un derecho”, remarcaron, y advirtieron que no se puede justificar el ajuste en nombre de la austeridad. “Está bien evitar erogaciones innecesarias, pero nunca a costa de los derechos de las personas trabajadoras”, subrayaron.
Finalmente, reclamaron una solución de fondo y no parches administrativos. “El camino es la designación de notificadores y oficiales de Justicia en las circunscripciones donde hace tiempo hay vacantes”, insistieron, dejando en evidencia que la sobrecarga laboral y la falta de recursos humanos siguen siendo un problema estructural del Poder Judicial correntino.
