El empresario Javier Faroni y su esposa, Érica Gillette, se presentaron este jueves ante el juez federal Luis Armella en el marco de la causa que investiga presuntos desvíos millonarios de fondos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) hacia el exterior. Ambos estaban citados para prestar declaración indagatoria, pero optaron por no declarar.
Durante la audiencia, el magistrado les informó formalmente la imputación en su contra y les ofreció la posibilidad de brindar su versión de los hechos. Sin embargo, tanto Faroni como Gillette se negaron a hacerlo. El trámite judicial se limitó a la fijación de domicilio y a la designación de defensa legal.
Faroni, productor teatral y exdiputado bonaerense del Frente Renovador, está al frente de TourProdEnter LLC, la empresa que tiene a su cargo la representación comercial de la Selección argentina en el exterior. La firma fue inscripta en Miami por Gillette y, según la investigación, habría administrado cerca de 260 millones de dólares correspondientes a contratos internacionales de la AFA.
De acuerdo con la causa, al menos 42 millones de dólares habrían sido derivados a un entramado de empresas presuntamente irregulares, mediante contratos de explotación de derechos firmados por la conducción de la AFA, con Claudio “Chiqui” Tapia como presidente y Pablo Toviggino como tesorero.
La investigación también puso el foco en el pago del alquiler de un yate de lujo utilizado por Tapia en el Principado de Mónaco en agosto de 2024. Según documentación bancaria incorporada al expediente, TourProdEnter transfirió el 22 de julio de ese año 142.893 dólares desde una cuenta en el Bank of America a la firma West Nautical Limited, monto que coincide con el alquiler de la embarcación en la que se vio al titular de la AFA durante ese período.
El circuito financiero bajo análisis habría canalizado cerca de 300 millones de dólares provenientes de contratos de sponsoreo, derechos de transmisión y partidos amistosos de la Selección argentina, gestionados fuera del sistema bancario local.
Hace dos semanas, la AFA difundió un comunicado titulado “La única verdad es la realidad”, en el que defendió el esquema de comisiones del 30% que cobraba la empresa de Faroni por contratos internacionales, argumentando que esos acuerdos permitieron mejorar ingresos históricos de la entidad. No obstante, la nueva documentación incorporada a la causa volvió a poner en discusión el destino final de esos fondos.
Para los investigadores, la cuestión central es determinar si determinados gastos fueron afrontados con dinero perteneciente a la AFA o con fondos retenidos como comisión por TourProdEnter, una diferencia clave para establecer si existieron posibles dádivas o beneficios indebidos a cambio de contratos.
