La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner fue dada de alta este viernes del sanatorio Otamendi, donde permanecía internada tras haber sido sometida a una intervención quirúrgica por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada.
Según informó la institución médica a través de un parte oficial, la líder justicialista iniciará un tratamiento antibiótico por vía oral y continuará el seguimiento médico en su domicilio, a cargo de su equipo de salud personal.
El último parte médico, difundido el pasado 30 de diciembre, señalaba que la exmandataria presentaba una lenta evolución del íleo posoperatorio, se encontraba con drenaje peritoneal y bajo tratamiento antibiótico endovenoso, además de haber comenzado con la ingesta de alimentos semisólidos con buena tolerancia.
Cristina Kirchner había sido internada el 20 de diciembre, luego de presentar un cuadro de dolor abdominal. Previamente, un equipo médico se había hecho presente en su domicilio de la calle San José al 1100, desde donde fue trasladada al sanatorio con autorización judicial, ya que cumple prisión domiciliaria desde mayo por una condena impuesta por la Justicia.
Tras la cirugía y el seguimiento clínico posterior, la evolución fue considerada favorable, lo que permitió otorgar el alta médica y continuar el tratamiento de manera ambulatoria.
La expresidenta ya atravesó otras intervenciones quirúrgicas a lo largo de su vida. En enero de 2012 fue sometida a una tiroidectomía total por nódulos benignos, mientras que en octubre de 2013 fue operada por un hematoma subdural tras una caída.
De acuerdo con el informe socioambiental presentado ante la Justicia, Cristina Kirchner mantiene tratamientos crónicos derivados de esas patologías previas, entre ellos medicación por la tiroidectomía y por problemas auditivos.
