En una entrevista concedida a un medio británico, el presidente Javier Milei volvió a referirse a la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas con un mensaje ambiguo. Si bien aseguró que para su gobierno el reclamo “no es negociable”, volvió a introducir la idea de que cualquier definición futura deberá contemplar la voluntad de los habitantes del archipiélago, ocupados ilegalmente por el Reino Unido desde 1833.
Las declaraciones fueron publicadas por el diario The Telegraph y se dieron en el marco de una consulta sobre el viaje que Milei planea realizar a Londres el próximo año. De concretarse, sería el primer presidente argentino en visitar el Reino Unido en 27 años, luego de la recordada visita de Carlos Menem en 1998.
Según el artículo, Milei no adelantó si durante su estadía mantendrá reuniones formales para plantear el reclamo de soberanía ante el primer ministro británico, Keir Starmer. Sin embargo, reafirmó que la posición argentina sobre Malvinas no está sujeta a negociación, aunque aclaró que cualquier diálogo debería incluir el consentimiento de los isleños.
El medio británico citó al mandatario de manera textual al señalar que, para Milei, “el territorio debería regresar a Argentina solo mediante negociaciones y cuando los isleños lo deseen”, una definición que vuelve a generar controversia por apartarse de la postura histórica argentina, que desconoce a los habitantes implantados como parte legítima de una negociación de soberanía.
No es la primera vez que el Presidente se expresa en términos difusos sobre Malvinas. En abril pasado, durante el acto en homenaje a los caídos en la guerra de 1982, afirmó que aspiraba a que los malvinenses “voten con los pies” por la Argentina, evitando condenar explícitamente la ocupación británica del territorio.
En esta nueva entrevista, además, Milei volvió a destacar su admiración por la cultura británica. Mencionó su afinidad con la música de los Rolling Stones y su supuesta cercanía con Mick Jagger, aunque evitó referirse a su antigua valoración pública de Margaret Thatcher, a quien en el pasado había calificado como una figura “brillante”.
Las declaraciones reavivan el debate sobre la política exterior del Gobierno respecto a Malvinas y el alcance real del reclamo de soberanía que sostiene la administración libertaria.
