La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, decidió dejar fuera de la agenda cualquier debate que pueda entorpecer la sesión clave por el Presupuesto 2026 y pidió evitar la interna por los cargos en la Auditoría General de la Nación (AGN). El reparto de esas bancas genera fuertes tensiones entre el oficialismo y sus aliados, pero desde el espacio libertario aseguran que no es momento de abrir nuevos frentes de conflicto.
Bullrich debutará este jueves como presidenta del bloque oficialista en la Cámara alta y quiere asegurarse una sesión ordenada, sin sorpresas ni temas “por la ventana”. En ese marco, dejó en claro que la única cuestión extra al temario será la jura del senador rionegrino Enzo Fullone, y que no autorizará la incorporación de otros asuntos, como la designación de auditores de la AGN, tal como ocurrió recientemente en Diputados.
La definición de los cargos en la Auditoría es uno de los puntos más sensibles. En el Senado hay tres lugares en disputa y más nombres que bancas disponibles. El peronismo aparece como el único bloque con una silla prácticamente asegurada, ya que sin sus votos no se alcanzan los acuerdos necesarios. En ese esquema, el PJ impulsa la continuidad de Javier Fernández como auditor.
La situación se complejiza porque La Libertad Avanza ahora tiene volumen político para impulsar una segunda candidatura, lo que dejaría un solo lugar para repartir entre la UCR, el PRO y los bloques provinciales. El radicalismo, con diez senadores, corre con ventaja y analiza postular a exsenadores como Luis Naidenoff o Víctor Zimmermann, mientras que el PRO reclama una compensación política para no quedar relegado.
En el oficialismo reconocen que el clima quedó “muy sensible” tras lo ocurrido en Diputados y temen que una pelea abierta por la AGN complique acuerdos más amplios. Por eso, Bullrich optó por postergar esas definiciones y concentrarse en lo que considera prioritario: lograr la aprobación del Presupuesto y avanzar con la modificación del Régimen Penal Tributario.
El peronismo, en tanto, anticipa una discusión dura artículo por artículo, especialmente en los puntos vinculados al ajuste en educación y ciencia. Aun así, en el entorno de Bullrich confían en tener asegurados los votos para la aprobación en general y apuestan a mostrar fortaleza política en una Cámara donde al oficialismo le costó consolidarse en los últimos años.
