El riesgo país argentino volvió a registrar una baja este miércoles y se ubicó en 555 puntos básicos, el menor nivel desde mediados de 2018. Se trata del segundo descenso consecutivo del indicador elaborado por JP Morgan, que en lo que va de diciembre ya acumuló una caída de alrededor de 90 puntos.
Para encontrar un valor similar hay que remontarse al 31 de julio de 2018, cuando el índice había cerrado en 556 unidades. La mejora se dio en un contexto de mayor optimismo del mercado tras los anuncios del Banco Central sobre la actualización de las bandas cambiarias del dólar por inflación y la implementación de un programa de acumulación de reservas.
La baja del riesgo país estuvo acompañada por una suba en los bonos soberanos en dólares, con alzas que en algunos casos superaron el 1%. Desde el Gobierno celebraron el dato como una señal de recuperación de la confianza financiera. “Estamos en los menores niveles de riesgo país desde agosto de 2018”, destacó en redes sociales Felipe Núñez, asesor del Ministerio de Economía.
Analistas del mercado señalaron que, si bien el escenario es positivo, aún persisten desafíos relevantes. Entre ellos, la forma en que el Ejecutivo afrontará los vencimientos de deuda de enero, que superan los USD 4.200 millones. El ministro de Economía, Luis Caputo, indicó que se analizan distintas alternativas, como préstamos bancarios, uso de swaps internacionales y operaciones en el mercado financiero.
La reducción del riesgo país es clave para el Gobierno porque acerca la posibilidad de volver a emitir deuda en los mercados internacionales, lo que permitiría refinanciar compromisos y fortalecer las reservas del Banco Central. Especialistas estiman que, si el indicador logra descender hacia la zona de los 450 puntos, la Argentina podría acceder al crédito externo a tasas inferiores al 10%.
