En medio del debate por la denominada “modernización laboral” impulsada por el Gobierno nacional, el peronismo elaboró y presentó una propuesta alternativa que consta de ocho puntos centrales vinculados al mundo del trabajo. El documento fue desarrollado en la sede del Partido Justicialista nacional, con la participación de abogados laboralistas, exministros de Trabajo, sindicalistas y especialistas en la materia.
La iniciativa no adopta la forma de un proyecto de ley, ya que durante el período de sesiones extraordinarias el Congreso solo puede tratar los temas incluidos por el Poder Ejecutivo. Sin embargo, desde el PJ no descartan que estos lineamientos sean incorporados como dictamen de minoría en el debate parlamentario que comenzará esta semana en el Senado.
Desde el peronismo sostienen que la propuesta oficialista representa una reforma “pro patronal” que podría profundizar la precarización laboral, perforar pisos salariales ya deteriorados y limitar la acción sindical. En contraposición, el documento plantea una agenda que busca recomponer ingresos, ampliar derechos y adaptar la legislación laboral a los cambios tecnológicos sin resignar protección para los trabajadores.
El primer eje del programa apunta a una política de recomposición salarial, con recuperación del Salario Mínimo, Vital y Móvil, salarios abonados íntegramente en dinero y paritarias libres, sin topes ni restricciones. El segundo propone la reducción de la jornada laboral a un máximo de siete horas diarias y 42 semanales, con la meta de avanzar progresivamente hacia jornadas de seis horas.
Otro de los puntos centrales se enfoca en los trabajadores de plataformas digitales, para quienes se propone un marco de negociación colectiva que garantice salario mínimo, licencias, seguridad social y protección frente a despidos, además de mayor transparencia en el uso de algoritmos y atención humana ante conflictos.
El documento también plantea la participación de los trabajadores en las ganancias empresarias, el derecho a la desconexión digital fuera del horario laboral, licencias parentales igualitarias y de cuidado, y una articulación más flexible de los convenios colectivos de trabajo, siempre que se respeten condiciones más favorables para los empleados.
Finalmente, el octavo eje está dedicado a la salud y seguridad laboral, con la creación de comités mixtos paritarios entre trabajadores y empleadores para prevenir riesgos y mejorar las condiciones de trabajo.
