Franco Colapinto cerró una jornada complicada en el Gran Premio de Abu Dabi tras finalizar último en la clasificación. El piloto argentino de Alpine hizo un balance sincero sobre las dificultades que arrastra su monoplaza y que volvieron a condicionarlo en el cierre de la temporada de Fórmula 1.
“Hice dos track limits… no sé qué pasó. No tenía grip atrás otra vez, estuve todo el día peleando con lo mismo. Cambiamos un par de cosas y no tengo el grip que necesito. Es muy difícil”, expresó ante la prensa luego de bajarse del auto.
Pese al mal resultado, Colapinto destacó que el rendimiento en la FP1 había sido positivo y que allí se sintió más cómodo. También remarcó que, entre la primera práctica y la clasificación, mejoró “menos de un segundo”, algo que no coincide con las condiciones del circuito: pista nocturna, más fría, menos combustible y más potencia disponible. “Tendría que ser mucho más, por eso no entiendo qué es lo que pasa”, agregó.
El argentino admitió que aún no logra extraer el máximo del auto en la Qualy y apuntó a seguir trabajando para revertir esta tendencia. “Hay que trabajar para tener un mejor rendimiento mañana y terminar lo mejor posible la carrera”, concluyó.
De cara al domingo, partir desde el fondo en Yas Marina —un circuito históricamente difícil para adelantar— obliga a Alpine a reformular su estrategia. La apuesta podría pasar por una táctica agresiva, depender de un eventual Safety Car o gestionar los neumáticos de manera impecable para ganar posiciones.
El objetivo del equipo, más allá del resultado, será cerrar el año con una performance sólida que permita analizar los pasos a seguir rumbo a 2026.
