Titulares

El Gobierno utilizó US$2500 millones del swap con Estados Unidos antes de las elecciones de octubre, según datos del BCRA

Las cifras oficiales publicadas por el Banco Central confirmaron que el Gobierno activó en octubre un tramo del swap con el Tesoro de Estados Unidos por unos US$2510 millones. El monto quedó apenas por debajo de las estimaciones privadas, que calculaban una utilización cercana a los US$2700 millones.

La existencia de una operatoria parcial ya había sido adelantada por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, aunque sin detalles concretos. La información surge ahora de la planilla de reservas internacionales y liquidez en moneda extranjera al cierre del mes pasado, donde el swap figura contabilizado como un pasivo a menos de un mes, similar a un descubierto en cuenta corriente aunque sin vencimiento formal de la línea.

La falta de precisiones oficiales generó que analistas e instituciones privadas intentaran reconstruir el mecanismo aplicado. Con los datos actualizados del BCRA, se ratifica que las compras de pesos realizadas por Bessent para estabilizar el mercado cambiario local se descontaron del swap. En una entrevista televisiva, el funcionario había señalado que EE.UU. “ganó dinero” con la operación y que la asistencia apuntó a respaldar a un “aliado clave en Latinoamérica” en pleno proceso electoral.

Los pesos adquiridos por el Tesoro norteamericano fueron colocados en una letra del Banco Central por cerca de $2,8 billones, instrumento que se desarmó tras las elecciones de octubre. Según la consultora Outlier, la baja de ese bono tuvo su correlato en un incremento equivalente dentro de “otros pasivos” del BCRA, rubro donde se registran los swaps, lo que permitió inferir que la salida se compensó con la activación del tramo del swap estadounidense.

En términos operativos, Bessent ingresó dólares al mercado y recibió pesos a cambio, que luego fueron invertidos en un título del BCRA. Al activarse el swap, la Argentina debió entregar pesos y recibir dólares, reconociendo la obligación en moneda extranjera. Así, la operatoria permitió ordenar la salida del Tesoro de EE.UU. utilizando reservas internacionales, sin recurrir al mercado cambiario.

Los datos del Banco Central confirman, de esta manera, que la intervención del Tesoro norteamericano en octubre funcionó como un anticipo del swap, cuya contabilización se refleja ahora en los pasivos del BCRA.

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