El juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski sumó este miércoles un nuevo capítulo escandaloso. Nicolás Boniardi Cabra, uno de los abogados que integra el equipo defensor de Emerenciano Sena, fue detenido por amenazar a un perito durante una diligencia judicial.
El letrado, que ya había sido arrestado la semana pasada por filmar con su celular dentro de la sala de audiencias —violando una norma clave para preservar la identidad de los jurados—, protagonizó ahora un nuevo episodio de violencia.
Según confirmaron fuentes judiciales, Boniardi se presentó ante el Gabinete Científico para entregar la clave de su teléfono, secuestrado tras su primera detención. Pero cuando fue requerido para colaborar, se negó y lanzó una amenaza directa al perito, generando un tenso altercado que terminó con su expulsión del lugar.
Minutos después, la fiscal Roxana Soto pidió formalmente su detención, y la medida fue ejecutada durante la audiencia de este miércoles. La fiscal Ana González de Pacce, de la Fiscalía N° 2, lo imputó por desobediencia judicial y perturbación del orden.
Antecedentes del abogado polémico
Boniardi forma parte del equipo encabezado por Ricardo Osuna, quien lidera la defensa del poderoso clan chaqueño. Su nombre ya había ganado notoriedad cuando fue expulsado de la selección de jurados por grabar a los postulantes, acción que derivó en su primera detención y en el secuestro de su teléfono.
El abogado se había mostrado desafiante incluso entonces, asegurando que solo “cumplía con su trabajo”. Pero su conducta reincidente terminó por ponerlo otra vez tras las rejas.
Un juicio cargado de tensión
El proceso judicial por el femicidio de Cecilia, ocurrido en junio de 2023, mantiene en vilo a todo el país. Los siete acusados —incluidos Emerenciano Sena, Marcela Acuña y su hijo César— llegan al juicio detenidos y enfrentan duras penas.
César Sena, de 20 años, está acusado de homicidio triplemente agravado por el vínculo, por violencia de género y por premeditación. Sus padres son considerados coautores del crimen, acusados de planificar y encubrir el asesinato.
El resto de los imputados —Fabiana González, José Gustavo Obregón, Gustavo Melgarejo y Griselda Reinoso— enfrentan cargos por encubrimiento agravado, por haber colaborado en la limpieza de pruebas y la quema de objetos personales de la víctima en el campo conocido como La Chanchería.
