La crisis económica y los recortes en transferencias nacionales obligaron a la Municipalidad de Bella Vista a suspender la Fiesta Nacional de la Naranja y la Diversidad Productiva, uno de los eventos más emblemáticos de Corrientes.
La decisión, anunciada por la intendente Noelia Bazzi, expuso la delicada situación financiera que atraviesa el municipio: “El panorama nacional nos obliga a ser responsables con el uso de los recursos públicos. Tenemos que garantizar los servicios esenciales del municipio en salud, educación e infraestructura”, justificó.
Detrás del mensaje institucional se esconde una realidad que preocupa: la falta de recursos afectó directamente a la organización del evento que, año tras año, atraía a miles de visitantes, generaba ingresos para los comercios y daba trabajo a productores, artesanos y emprendedores locales.
La suspensión deja a Bella Vista sin su principal motor turístico y productivo, y refleja el impacto del ajuste y la caída de la coparticipación en los municipios correntinos. La intendente admitió que fue una “decisión dolorosa”, pero inevitable ante la necesidad de priorizar gastos básicos.
La Fiesta Nacional de la Naranja, reconocida como evento de interés nacional desde 2002, era símbolo de la identidad de la ciudad y una vitrina del potencial citrícola de Corrientes. Su cancelación significa también una pérdida de visibilidad para el sector productivo y una señal de alerta sobre la fragilidad económica de los gobiernos locales frente al actual contexto nacional.
