A menos de dos meses de tomar posesión de sus cargos, dos funcionarios electos en distintas comunas correntinas protagonizaron hechos vergonzosos que derivaron en su detención. En ambos casos, los involucrados incurrieron en conductas temerarias al volante, lo que generó indignación y preocupación entre los vecinos.
El primer episodio tuvo lugar en Mburucuyá, donde el intendente electo de Santa Rosa fue sorprendido realizando maniobras peligrosas con una motocicleta —levantando la rueda delantera, sin casco y frente a un centro de salud—. La escena fue grabada por el propio protagonista y terminó con su demora en la comisaría local y la incautación del rodado.
El segundo hecho se registró en Saladas, donde el viceintendente electo de Tabay fue detenido por conducir un automóvil BMW en estado de ebriedad. Según fuentes policiales, el funcionario electo se resistió al procedimiento, insultó a los agentes y pasó la noche en la comisaría.
Ambos dirigentes debían asumir el próximo 10 de diciembre, pero los recientes episodios ponen en duda su conducta y responsabilidad frente a la función pública.
El mal ejemplo de quienes deberían representar a sus comunidades encendió las alarmas en el arco político y dejó una pregunta abierta: ¿qué tipo de liderazgo se puede esperar de quienes violan la ley antes de asumir el poder?
