Este lunes comenzaron en Sharm el-Sheikh, Egipto, las conversaciones indirectas entre delegados de Israel y Hamás, con mediación de Estados Unidos, Egipto y Catar, en el intento de sellar un acuerdo de tregua para la Franja de Gaza, justo cuando se cumplen dos años del inicio del conflicto.
Según fuentes oficiales, el plan que impulsa la Casa Blanca contempla un intercambio de rehenes palestinos por cautivos israelíes, la retirada gradual de tropas israelíes, y un alto al fuego con fases progresivas.
Desde el lado de Hamás se han aceptado varios puntos del documento propuesto, entre ellos cesar el control directo sobre la administración del enclave, permitir la presencia de fuerzas árabes de terceros países y la liberación total de rehenes. No obstante, el grupo aún no ha asumido un compromiso con el desarme, lo que generará intenso debate en las negociaciones.
Por su parte, Israel sigue realizando bombardeos sobre Gaza, argumentando que los ataques forman parte de “operaciones defensivas” mientras las negociaciones sigan su curso.
Las conversaciones están encabezadas por el ministro israelí Ron Dermer; por el lado palestino participa Khalil Al-Hayya, líder de Hamás; y por Estados Unidos están presentes Jared Kushner y el enviado Steve Witkoff, junto a mediadores egipcios.
Analistas advierten que avanzar hacia un alto el fuego exige abordar temas delicados de soberanía, gobernabilidad futura de Gaza y garantías de seguridad, por lo que cualquier acuerdo será frágil y de difícil implementación.
Aunque aún no hay un compromiso público formal de ambas partes para una suspensión total de hostilidades, estas negociaciones representan la primera instancia seria de acercamiento hacia una solución tras un conflicto que ha dejado miles de muertos y una crisis humanitaria persistente en la Franja.
