La Fraternidad Franciscana conmemoró sus 50 años de fundación con un acto cargado de gratitud y fe, en el marco del Año Jubilar bajo el lema “Peregrinos de Esperanza”. Durante la celebración, se destacó la figura del arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Castagna, quien fue reconocido por sus más de cuatro décadas de acompañamiento espiritual.
El homenaje tuvo lugar el pasado miércoles 1° de septiembre, con la presencia del actual arzobispo de Corrientes, monseñor José Adolfo Larregain OFM, y miembros de la Fraternidad. En la ocasión, monseñor Castagna fue designado como Consultor de la Fraternidad Franciscana, en reconocimiento a sus 41 años de servicio pastoral como orientador espiritual y consejero.
La resolución firmada por Larregain subraya que este gesto busca “reconocer de modo estable este servicio y asegurar la continuidad de su aporte mediante la figura de consultor, a fin de fortalecer la vida y misión de la Fraternidad en fidelidad al Evangelio y al magisterio de la Iglesia”.
Durante la ceremonia también se agradeció al presbítero Raúl Alcorta, quien acompañó a monseñor Castagna en la atención espiritual del instituto secular fundado en 1975, que busca reflejar el carisma de San Francisco de Asís en medio del Pueblo de Dios.
En su mensaje, monseñor Larregain destacó que este Jubileo no solo invita a la memoria agradecida, sino a renovar el impulso evangelizador y el compromiso fraterno: “La Fraternidad Franciscana, con su estilo sencillo y fraterno, es un signo vivo de la esperanza que no defrauda”, expresó.
Con espíritu de familia y alegría jubilar, la comunidad continúa su camino agradecida por los dones recibidos y abierta a la misión que el Señor le confía en las diócesis de Argentina y Chile donde está presente.
