El Indec informó que en el primer semestre de 2025 la pobreza alcanzó al 31,6% de las personas y al 24,1% de los hogares. Esto implica que cerca de 15 millones de argentinos viven por debajo de la línea de pobreza, mientras que 3,3 millones se encuentran en situación de indigencia. Si bien los números muestran una fuerte baja respecto de 2024, distintas organizaciones y especialistas pusieron en duda la metodología utilizada y advirtieron que el alivio no se ve reflejado en la vida cotidiana.
De acuerdo con el organismo estadístico, la indigencia descendió al 6,9% de la población y la pobreza se redujo más de 20 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año pasado, marcado por el impacto de la devaluación tras la llegada de Javier Milei al poder. Sin embargo, desde el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (Ipypp) señalaron que los datos oficiales están atravesados por “factores metodológicos”, como canastas desactualizadas y una encuesta de ingresos que no coincide con otras fuentes laborales.
Críticas al método de cálculo
El Centro de Economía Política Argentina (Cepa) insistió en que la canasta de referencia utilizada proviene de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2004/05, lo que genera una subestimación de gastos en servicios —los rubros que más aumentaron en los últimos años— y, en consecuencia, “hace aparecer a más familias por encima de la línea de pobreza”. Desde el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA coincidieron en que, aunque hubo mejoras, los datos del Indec “sobrerrepresentan el alivio social”.
Por otra parte, dirigentes sociales también pusieron en duda las cifras. Rafael Klejzer, del Movimiento Popular La Dignidad, afirmó: “Da la sensación de que no se está midiendo bien la pobreza. Si baja, debería bajar la gente en los comedores, pero eso no ocurre. Al contrario, las listas de espera se multiplicaron”.
Un mapa desigual
Los números muestran además profundas disparidades regionales. El Noreste argentino registró la incidencia más alta, con un 39% de personas en situación de pobreza, seguido por Cuyo (33,8%). En contraste, la Patagonia (27%) y la región Pampeana (30,5%) marcaron los valores más bajos.
Mientras tanto, la canasta básica total para un hogar promedio fue estimada en $1.065.691 en el primer semestre, y la canasta básica alimentaria —que define la indigencia— en $452.742.
