La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) salió a aclarar en un documento oficial que no existe evidencia científica que relacione el uso de paracetamol durante el embarazo ni la vacuna triple viral con el desarrollo de trastornos del espectro autista (TEA). La postura de la entidad médica se suma a la de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), que también desestimaron esa hipótesis.
El debate se reavivó tras declaraciones del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien sugirió un supuesto vínculo entre el analgésico y el autismo. Sin embargo, la SAP fue contundente: el TEA es una condición multifactorial, vinculada principalmente a factores genéticos y de salud materna.
El Comité de Crecimiento y Desarrollo de la entidad precisó que el aumento en los diagnósticos de los últimos años se explica por cambios en los criterios médicos, la sustitución de diagnósticos previos y una mayor conciencia social. Además, destacó que si bien existen factores ambientales que pueden incidir, como infecciones congénitas o el uso de medicamentos específicos durante el embarazo, el paracetamol no se encuentra entre ellos.
Respecto al abordaje, la SAP remarcó la importancia de un enfoque interdisciplinario que combine terapias educativas, psicológicas y conductuales, junto a la participación activa de las familias. También subrayó que los fármacos no son útiles para los síntomas nucleares del TEA, aunque pueden emplearse en casos de conductas graves.
