En medio de la presión cambiaria y la falta de divisas, el Gobierno anunció la eliminación temporal de las retenciones a todas las exportaciones de granos hasta el 31 de octubre o hasta alcanzar un ingreso liquidado de USD 7.000 millones.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, comunicó la medida a través de su cuenta de X, donde explicó que se trata de una iniciativa destinada a “generar mayor oferta de dólares” en un contexto de fuerte tensión financiera. La decisión alcanza a cereales y oleaginosas, los principales productos del complejo agroexportador argentino.
La disposición, sin embargo, abrió interrogantes sobre su financiamiento y el impacto en el déficit fiscal, dado que la baja de retenciones implicará un menor ingreso tributario para el Estado en un momento en que el oficialismo sostiene la bandera del “déficit cero”.
El trasfondo es la urgencia oficial por sumar divisas. La semana pasada, el Banco Central se vio obligado a vender más de USD 1.100 millones en apenas tres días para evitar que el dólar mayorista superara el techo de la banda cambiaria. El viernes, la intervención trepó a USD 678 millones, la mayor en seis años.
Según estimaciones del sector, los productores aún retienen granos con un valor cercano a USD 10.000 millones, un stock que el Ejecutivo busca apurar para reforzar las reservas y contener la volatilidad cambiaria hasta las elecciones del 26 de octubre.
En paralelo, Javier Milei viaja a Estados Unidos para mantener reuniones con Donald Trump, con el secretario del Tesoro Scott Bessent y con la titular del FMI, Kristalina Georgieva. El objetivo es obtener apoyo financiero que permita consolidar la estrategia oficial. Aunque versiones hablaron de un eventual préstamo de USD 30.000 millones, el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, desmintió esas cifras.
