Titulares

Acorralado por el caso de las coimas, Milei confía en que los bonaerenses voten igual

En medio de investigaciones por el fentanilo contaminado y los audios que denuncian presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), el Gobierno de Javier Milei cierra su campaña en Buenos Aires bajo presión. Aunque La Libertad Avanza (LLA) cree que las acusaciones de corrupción no cambiarán los votos de sus seguidores, teme que el desencanto potencie la abstención electoral, consolidando una tendencia de apatía política.

Por ello, la estrategia final de LLA para las elecciones del 7 de septiembre se centra en movilizar a los votantes, asegurándose de que sepan que hay comicios y acusando al gobierno de Axel Kicillof de no informar lo suficiente. También buscan agitar el “fantasma del kirchnerismo corrupto” para motivar a su base. “Si alguien vota por ‘corrupción o no corrupción’, la alternativa es el Frente de Todos,” analizó un operador de LLA, mientras otro expresó que el riesgo es que “la gente no quiera votar” por pensar que “todos son lo mismo,” lo que podría beneficiar a Fuerza Patria de Kicillof, Sergio Massa y Cristina Kirchner.

En el tramo final, los libertarios redujeron su actividad, mientras el peronismo intensificó recorridas y redes sociales. LLA prepara un acto de cierre en un club de Moreno (Primera Sección) con hermetismo, tras visitas limitadas de Javier y Karina Milei. En redes, impulsaron la difusión de la decisión de la Justicia estadounidense de levantar el embargo de fondos de Hayden Davis ligados a $LIBRA, usándola para argumentar que el Gobierno es blanco de “operaciones políticas” y no está vinculado a estafas.

Pese a las investigaciones en EE.UU. y Argentina, LLA niega conexión con la denuncia contra Diego Spagnuolo presentada por el abogado Pablo Olmos en Córdoba por incumplimiento de funciones. Internamente, revisan las 1.250.000 pensiones no contributivas de la ANDIS, sospechando que el kirchnerismo las usó como “planes sociales paralelos,” y confían en que la Justicia, a cargo del juez Sebastián Cassanello y el fiscal Franco Picardi, postergue avances en el caso de los audios hasta después de las elecciones.

La preocupación de LLA se centra en la fiscalización en un territorio dominado por el peronismo y en la moral de su militancia. Aunque algunos dirigentes dudan de los Menem, apuestan a una estrategia de victimización, promoviendo la teoría de una conspiración opositora para mantener a sus bases activas de cara a los comicios provinciales y nacionales de octubre.

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