El Gobierno de Javier Milei intensifica negociaciones con gobernadores y legisladores para reunir al menos 86 votos en la Cámara de Diputados y sostener los vetos a las leyes de aumento jubilatorio (7,2% y bono de $110.000) y emergencia en discapacidad. Estas leyes, aprobadas en julio por el Senado con apoyo de Unión por la Patria, parte de la UCR, y bloques provinciales, fueron vetadas el 2 de agosto por Milei, argumentando que afectan el superávit fiscal (impacto estimado: 2% del PBI). La oposición necesita 172 votos (dos tercios) en Diputados y Senado para revocar los vetos, algo que logró en la aprobación inicial.
La Casa Rosada, confiada en repetir el éxito de septiembre de 2024, cuando 87 diputados (“héroes”, según Milei) respaldaron un veto similar, busca apoyo en PRO, UCR disidente, y bloques provinciales como Innovación Federal (Salta, Misiones, Río Negro). Las negociaciones se centran en acuerdos electorales para las legislativas del 26 de octubre, ofreciendo lugares en listas a cambio de votos, según un diputado peronista. Sin embargo, la oposición, liderada por Unión por la Patria, espera que la exclusión de UCR y PRO de las listas de La Libertad Avanza (LLA) libere votos para revocar los vetos.
Milei ya anticipó que, si el Congreso revoca los vetos, judicializará la cuestión, buscando que un juez afín suspenda las leyes, un recurso que podría escalar hasta la Corte Suprema. “El daño sería mínimo, una mancha de dos meses que revertiremos el 11 de diciembre”, afirmó en julio en la Bolsa de Comercio. La estrategia apunta a ganar tiempo hasta las elecciones, esperando que LLA obtenga mayoría en el Congreso para imponer su agenda.
La oposición, liderada por Germán Martínez (Unión por la Patria), insiste en que el aumento es “sostenible” según cálculos de la Oficina de Presupuesto del Congreso, y critica que Milei priorice recortes sobre los jubilados, cuya pensión mínima ($384.305) está por debajo de la línea de pobreza ($898.336 para un hogar de tres personas). Protestas frente al Congreso, reprimidas con gases lacrimógenos, reflejan el descontento social.
