La planta de Alpargatas S.A. en Bella Vista, Corrientes, operada por la empresa chaqueña Mafra desde 2017, enfrenta una crisis severa que podría llevar a la suspensión de actividades por 3 a 7 días, según informó la Asociación Obrera Textil (AOT). La medida, motivada por la caída en la demanda y el impacto de la apertura de importaciones, afectaría a unos 400 trabajadores, quienes verían sus sueldos promedio de $900.000 recortados entre un 20% y 25% durante los días de parate. La situación se agrava tras el despido de 9 empleados a principios de julio y la aceptación de 27 retiros voluntarios, principalmente de trabajadores cercanos a la jubilación, según el delegado gremial Eduardo Espíndola en diálogo con Perfil NEA.
Detalles de la crisis
La planta, dedicada a la producción de telas como denim, ha reducido su producción de 1,2 millones de unidades mensuales a 600.000, con proyecciones que podrían caer a 300.000 en los próximos meses, según Roberto Vandecaveye, secretario gremial de la AOT. Este desplome se atribuye a la apertura indiscriminada de importaciones, impulsada por las políticas económicas del gobierno de Javier Milei, y a la caída del consumo interno en un contexto de inflación del 118% anual en 2024 y aumento de costos. Vandecaveye comparó la situación con crisis anteriores en 2000 y 2015, afirmando que “el sector textil es el primero que sufre cuando se abren las importaciones”.
La empresa evalúa paradas productivas intermitentes para el resto de 2025, una medida que, según Juan Ángel Benítez, representante del subconsejo de Alpargatas, es “casi segura” debido a la falta de ventas. Los trabajadores, representados por la AOT, expresaron “impotencia” ante la falta de soluciones y criticaron la Ley Bases, que facilita la importación de productos textiles, poniendo en riesgo la industria nacional. En X, usuarios como @InfoGremiales y @Clorobles2 destacaron la gravedad de la situación, señalando que los 400 empleos directos están “en jaque”.
Contexto histórico y regional
Alpargatas, un emblema de la industria textil argentina desde 1881, ha enfrentado crisis recurrentes en Bella Vista. En 2017, la planta operaba al 30% de su capacidad y suspendió a 230 trabajadores por la apertura de importaciones durante el gobierno de Mauricio Macri. En 2018, despidió a 60 empleados y perdió 25 por retiros voluntarios, mientras que en 2019, fue vendida a Mafra por USD 14 millones tras un plan de desinversión de capitales brasileños. La reapertura bajo Mafra generó esperanzas, pero la crisis actual, agravada por la recesión económica y la falta de protección arancelaria, amenaza con repetir el impacto social en Bella Vista, una localidad donde la planta es un pilar económico, empleando a 420 trabajadores en su pico.
