El Gobierno argentino, liderado por Javier Milei, intensifica sus esfuerzos para avanzar en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) durante la reunión de ministros de Hacienda y bancos centrales del G20 en Durban, Sudáfrica, que comienza el 14 de julio de 2025. Una delegación encabezada por el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, buscará reunirse con Gita Gopinath, directora gerente adjunta del FMI, para cerrar la primera revisión técnica del acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF) firmado en abril de 2025, que habilitaría un desembolso de US$2000 millones para reforzar las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Contexto del acuerdo y negociaciones
El acuerdo de 48 meses por US$20.000 millones (479% de la cuota argentina) incluyó un desembolso inicial de US$12.000 millones en abril, con una revisión programada para junio de 2025 que liberaría US$2.000 millones. Sin embargo, la revisión se retrasó debido a la incapacidad del BCRA para cumplir la meta de acumulación de reservas, con un déficit de US$4000 millones al cierre del primer trimestre, según estimaciones del FMI. Actualmente, las reservas netas del BCRA están en -US$7.000 millones, tras una racha de ventas de dólares por US$1.600 millones en los últimos 10 días de marzo.
El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que, desde abril, Argentina acumuló US$5000 millones en reservas y proyecta superar la meta del FMI para fines de julio, evitando una devaluación abrupta. Para ello, el Gobierno recurrió a estrategias como colocaciones de bonos y block trades, descartando el uso del Bonte 2030 tras críticas del mercado. Además, se lanzó un acuerdo de recompra (REPO) por US$2000 millones en junio para fortalecer las reservas antes de la revisión.
Objetivos en el G20
La misión en Durban, tercer encuentro con el FMI en semanas, busca acelerar la aprobación del staff-level agreement (acuerdo técnico) para presentarlo al Directorio Ejecutivo del FMI. Este paso es crucial para desbloquear los US$2000 millones, que se destinarían a sanear el balance del BCRA y cubrir pagos de deuda al propio FMI (Argentina debe US$14.000 millones en los próximos cuatro años del programa anterior de 2022). La presencia de Gopinath ofrece una oportunidad para avanzar en las discusiones técnicas iniciadas en Buenos Aires y Washington, lideradas por Quirno y el viceministro José Luis Daza.
Desafíos y riesgos
El programa del FMI exige que Argentina acumule US$4.000 millones en reservas netas para diciembre de 2025 (frente a diciembre de 2024) y US$8.000 millones en 2026. La reciente liberalización del cepo cambiario, que permite al peso fluctuar entre 1000 y 1400 pesos por dólar con una banda que se amplía un 1% mensual, generó volatilidad en el mercado cambiario, con el BCRA interviniendo para evitar una devaluación mayor. El FMI advirtió que los riesgos son “elevados” debido a tensiones comerciales globales y la incertidumbre electoral interna rumbo a octubre de 2025.
Además, el fallo judicial por la expropiación de YPF, que obliga a Argentina a pagar US$16.000 millones, complica el cumplimiento de las metas fiscales y de reservas, según posts en X. Caputo relativizó la salida de dólares y apuesta a que la acumulación de reservas a fines de julio permita cumplir con el FMI, pero la oposición y analistas cuestionan la sostenibilidad del plan sin ajustes adicionales.
Impacto político y económico
El desembolso es clave para sostener la estabilización macroeconómica de Milei, que logró reducir la inflación de 289% en 2024 a un proyectado 27,5% para diciembre de 2025 y alcanzar el primer superávit fiscal primario en casi dos décadas. Sin embargo, las recientes ocho derrotas parlamentarias de LLA, con la aprobación de leyes como el aumento jubilatorio (7,2% + bono de $110.000), la moratoria previsional, y la emergencia en discapacidad, amenazan el déficit cero si Milei no logra sostener sus vetos. La presión electoral y las tensiones con Victoria Villarruel y gobernadores dialoguistas dificultan las negociaciones con el FMI, que exige “disciplina fiscal” y reformas estructurales.
Proyecciones
Si las negociaciones en Durban prosperan, el desembolso de US$2000 millones podría concretarse en las próximas semanas, tras la aprobación del Directorio del FMI. Esto reforzaría las reservas del BCRA (actualmente en US$38,6 mil millones, frente a la meta de US$40 mil millones) y daría oxígeno al plan económico de Milei antes de las elecciones. Sin embargo, la oposición, liderada por Unión por la Patria, y el fallo de YPF podrían generar presión adicional, mientras que una devaluación no planificada o un revés en el Congreso (como la anulación del veto a los fondos para Bahía Blanca) podrían desestabilizar el programa.
La misión en Sudáfrica es una oportunidad crítica para consolidar la relación con el FMI y evitar una crisis cambiaria, pero el éxito dependerá de la capacidad de Quirno y Caputo para convencer a Gopinath de la viabilidad del plan económico en un contexto de creciente volatilidad interna y externa.
