La situación en la planta de Alpargatas de Bella Vista no solo expone la gravedad del contexto económico nacional, sino también el silencio cómplice del poder provincial. La histórica textil, que genera 400 empleos directos, atraviesa un parate productivo por la caída del consumo interno y la apertura de importaciones. Lo preocupante: uno de los directores del Banco de Corrientes, Enzo María, está directamente vinculado a la conducción de la empresa. Mientras trabajadores temen por sus puestos y enfrentan retiros forzosos, desde el banco estatal se impulsa una lógica de ajuste que replica la misma política que hoy pone en jaque al empleo.
La producción de tela de jean cayó de un millón de metros por mes a apenas 200.000, y la firma ya frenó su actividad en varias oportunidades desde 2024. Ahora se preparan nuevas paradas, mientras crece la incertidumbre. Desde el sindicato AOT alertan que la Ley Bases podría terminar de destruir el sector textil, pero ni el Gobierno nacional ni el provincial dan respuestas. En Corrientes, la crisis de Alpargatas expone que el modelo del ajuste y la precarización no es solo un tema porteño: también se cocina en casa, con aval oficial y negocios cruzados.

