El Gobierno de Javier Milei enfrenta una semana crítica en lo financiero, con un vencimiento de deuda por US$4200 millones el 9 de julio, una licitación de deuda en pesos el lunes 7, y negociaciones con el FMI para la primera revisión del programa de US$20 mil millones aprobado en abril de 2025. Según TN y GMA Capital, el pago de Bonar 2030 (US$1090M) y Global 2030 (US$1132M), surgidos de la reestructuración de 2020 bajo Alberto Fernández, impactará las reservas del Banco Central, que rondan los US$28 mil millones frente a un objetivo de US$45-48 mil millones para levantar controles cambiarios sin desestabilizar la economía. El Ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo, asegura que los fondos están en la Cuenta Única del Tesoro, pero el feriado del 9 de julio genera incertidumbre sobre la ejecución del desembolso, especialmente para bonistas extranjeros, quienes poseen el 67,1% de los Globales (ley Nueva York), mientras los inversores locales dominan el 85,6% de los Bonares (ley local).
La licitación del lunes incluye cuatro Lecaps (agosto-noviembre 2025), dos bonos dólar linked (octubre 2025 y enero 2026), tres bonos en pesos (enero y junio 2026, enero 2027) y un bono CER (marzo 2026), según el secretario de Finanzas Pablo Quirno. La estrategia busca captar $3 billones para renovar vencimientos y aprovechar la suba del dólar oficial, ofreciendo cobertura cambiaria frente a la demanda de los bancos tras la desaparición de las Lefi el 10 de julio. Sin embargo, no incluye instrumentos en dólares, lo que limita la acumulación de reservas. Outlier señala que esta jugada responde a la necesidad de mostrar solidez al mercado doméstico.
En paralelo, las negociaciones con el FMI se complican por la meta de acumulación de reservas, un punto clave señalado por la vocera Julie Kozack. La revisión, pospuesta de junio a fines de julio, determinará un desembolso de US$2 mil millones antes de las elecciones legislativas de octubre. El organismo exige fortalecer el régimen cambiario y evitar políticas que comprometan la sostenibilidad fiscal, como moratorias previsionales o recompras de deuda. Caputo apuesta por un repo with bancos internacionales, usando bonos soberanos o reservas de oro como garantía, para cubrir los pagos de 2025 (US$7619M a privados y US$15 mil millones al FMI).
