En una campaña cargada de tensiones nacionales y definiciones locales, Walter Kreni —concejal y precandidato a intendente de Reconquista— emerge como el dirigente que desafía al kirchnerismo en uno de sus últimos bastiones del norte santafesino. “Ni amigos de Cristina ni relatores de la realidad: nosotros defendemos Reconquista”, lanzó con tono firme y sin rodeos.
Desde su lugar en la gestión local, Kreni marcó una diferencia con sus adversarios: “Uno de mis competidores es amigo de Cristina Kirchner y trae recetas viejas que ya sabemos cómo terminan: presos. Otro comenta la realidad desde un estudio, pero jamás gestionó una cuadra de pavimento”, disparó.
Kreni apuesta a mostrar gestión real frente a promesas y relatos. En su balance figuran $300 millones conseguidos para obras de agua, la incorporación de cámaras de seguridad con inteligencia artificial y ordenanzas que garantizan servicios en nuevos loteos. “No improvisamos. Tenemos hechos y planificación”, sostuvo.
En un contexto donde el kirchnerismo busca sobrevivir políticamente en el norte santafesino, Kreni encarna un modelo distinto: articulador, eficiente y con discurso directo. “La elección no es entre candidatos, es entre dos modelos de ciudad: uno que se calla ante los problemas, y otro que se arremanga para enfrentarlos”.
Mientras sectores del PJ local intentan capitalizar la imagen de Cristina Kirchner, Kreni se despega con claridad y dice que no viene a hacer carrera sino a “poner orden”, alejándose tanto de las roscas partidarias como del marketing vacío.
