Israel intensifica ofensiva contra Irán, atacando base subterránea y el mayor yacimiento de gas del mundo
El 14 de junio de 2025, Israel ejecutó un nuevo ataque contra una instalación militar subterránea en el oeste de Irán, donde se almacenaban misiles tierra-tierra y de crucero, además de infraestructura para su lanzamiento, según informó TN. La operación, parte de la campaña Rising Lion, también incluyó un bombardeo al yacimiento de gas South Pars en Bushehr, el mayor del mundo, causando una explosión masiva y la suspensión de la producción de gas, según medios iraníes. En respuesta, Irán lanzó una nueva ola de más de 150 misiles balísticos contra Israel, impactando Tel Aviv y Jerusalén, con al menos tres muertos y 174 heridos. El primer ministro Benjamin Netanyahu advirtió que “hay más en camino”, mientras Teherán prometió una “respuesta aplastante”.
Detalles de los ataques israelíes
La Fuerza Aérea Israelí (IAF) bombardeó una base subterránea en el oeste de Irán, exhibida en marzo de 2025 por el régimen iraní como una “ciudad de misiles” con misiles Ghadr H, Emad, Haj Qassem, Kheibar Shekan, Sejjil y cruceros Paveh, según el IRGC. El ataque, confirmado por el IDF, destruyó decenas de misiles y plataformas de lanzamiento, debilitando la capacidad de respuesta iraní.
Simultáneamente, un dron israelí golpeó una refinería en la Fase 14 de South Pars, en la provincia de Bushehr, provocando un incendio visible en imágenes verificadas por CNN. El yacimiento, compartido con Qatar, produce el 70% del gas iraní y es clave para su economía, ya golpeada por sanciones. La agencia Tasnim reportó que los bomberos intentaban controlar el fuego, mientras Fars confirmó la interrupción de la producción.
Estos ataques siguen a la ofensiva del 13 de junio, donde Israel destruyó el centro de enriquecimiento de uranio en Natanz, instalaciones en Khondab y Khorramabad, y eliminó a líderes militares (Hossein Salami, Mohammad Bagheri, Amir Ali Hajizadeh) y científicos nucleares (Fereydoun Abbasi-Davani, Mohammad Mehdi Tehranchi). El IDF también dañó el aeropuerto militar de Mehrabad en Teherán y bases en Parchin y Khojir, vinculadas al programa nuclear y misilístico iraní.
Netanyahu, en un mensaje televisado, afirmó que los ataques “han pavimentado el camino a Teherán” y prometió golpear “cada sitio y objetivo del régimen de los ayatolás”. El ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió: “Si Irán lanza más misiles, Teherán arderá”. El jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, calificó la operación como un “pico sin precedentes” en la historia del IDF.
Respuesta iraní y escalada
Irán lanzó la Operación Honest Promise 3 en represalia, disparando más de 150 misiles balísticos hacia Israel entre la madrugada y la mañana del 14 de junio. El IDF reportó 17 impactos, con daños en Tel Aviv (Ramat Gan, Rishon Lezion) y Jerusalén, dejando tres muertos y 174 heridos, dos en estado grave. La Cúpula de Hierro, junto con sistemas Patriot y THAAD estadounidenses, interceptó la mayoría, aunque algunos misiles saturaron las defensas.
El líder supremo, Ali Khamenei, prometió una “respuesta feroz” que dejaría a Israel “indefenso”. El presidente Masoud Pezeshkian afirmó que Irán “no permanecerá en silencio” y calificó los ataques como un “crimen”. La Guardia Revolucionaria (IRGC) reportó 78 muertos y 320 heridos en Irán, incluyendo civiles en complejos residenciales cerca de bases militares en Teherán.
Medios iraníes como Fars también denunciaron un ataque a una ambulancia en Urmia, matando a dos personas, y explosiones cerca del sitio nuclear subterráneo de Fordow, en Qom, aunque la IAEA confirmó que no hubo daños nucleares significativos ni liberación de radiación.
