Robos reiterados, vandalismo y desamparo policial: docentes y alumnos denuncian impotencia ante un Estado ausente.
La Escuela Agrotécnica “J.M. Malfussi” de Alvear está atravesando una pesadilla. En menos de un mes fue víctima de múltiples robos y actos de vandalismo, con animales sustraídos que formaban parte del material pedagógico. Pero lo que más duele —según admiten docentes y padres— no es solo la pérdida, sino la indiferencia de las autoridades y la impunidad de los responsables.
“Nos roban, hacemos la denuncia, y a los días están sueltos de nuevo”, expresó una tutora indignada. Las autoridades escolares reconocen el cansancio y la frustración de una comunidad educativa que ve cómo su esfuerzo diario es destrozado por el descontrol social y la desprotección institucional.
Inseguridad rural, una constante ignorada
Los hechos no son aislados. A los animales robados —un carnero y una oveja, ambos fundamentales para prácticas agrícolas— se suman otros actos de vandalismo que dañan la infraestructura y desmoralizan a los estudiantes.
El comunicado emitido por la escuela el 1° de junio es un grito de desesperación: “Estos actos afectan negativamente a nuestra comunidad educativa. Creemos en el trabajo digno y honesto, valores que enseñamos a nuestros alumnos, pero sentimos que nadie nos cuida”.
El mensaje, más allá de su tono institucional, desnuda un panorama alarmante: en Corrientes se enseña sobre esfuerzo y producción, pero se convive con el saqueo y el abandono.
Impunidad garantizada
La Policía provincial, cuando actúa, no logra contener la escalada de delitos. Y cuando lo hace, la respuesta judicial parece un trámite burocrático: los detenidos recuperan la libertad en cuestión de horas. Esa puerta giratoria alimenta la sensación de impunidad y desprotección, mientras la gestión provincial mantiene su discurso de “seguridad reforzada”.
¿Dónde están los 2.500 millones en seguridad?
La pregunta se impone con fuerza. Hace apenas días, el gobernador Gustavo Valdés anunciaba una inversión de 2.500 millones de pesos en patrulleros, comisarías y tecnología policial. Pero en Alvear, la comunidad educativa sigue esperando una solución concreta y urgente.
¿De qué sirve la inversión millonaria si ni una escuela puede proteger sus bienes ni garantizar la seguridad mínima para educar?
Cuando educar se vuelve una lucha diaria
El drama de la escuela agrotécnica de Alvear es un reflejo del deterioro institucional en Corrientes. Mientras se habla de modernización y gestión eficiente desde los despachos oficiales, en el interior profundo las escuelas luchan por no desaparecer bajo la sombra del delito.
Los alumnos ya no solo aprenden sobre agricultura, ganadería o desarrollo rural: aprenden a convivir con la inseguridad y la frustración de un Estado ausente.



