En un nuevo giro discursivo que desconcertó a propios y ajenos, el gobernador Gustavo Valdés sorprendió al proclamarse “mitad peronista” durante un acto político en Virasoro. La frase fue leída como un desesperado intento por cooptar al peronismo desencantado, mientras en su entorno acusan a otros dirigentes de “coquetear” con el PJ.
Gustavo Valdés parece haber adoptado el disfraz de campaña más insólito: durante un acto de Vamos Corrientes en Gobernador Virasoro, se definió sin titubeos como “mitad peronista”, apelando a su linaje materno. “Mi mamá es peronista, así que yo también tengo algo del peronismo”, afirmó ante un auditorio sorprendido.
La estrategia es clara: seducir a los intendentes y dirigentes del PJ que hoy se sienten huérfanos en su espacio. Lo irónico es que desde el propio entorno de Valdés, hasta hace poco se señalaba con el dedo a quienes “se daban besitos a escondidas con el peronismo”. Hoy, el gobernador directamente se lanza a los brazos del PJ sin disimulo.
“Travestismo político”, susurraron algunos radicales puros entre dientes, al ver cómo el mandatario se camufla según el público que tiene enfrente. No es la primera vez que Valdés cambia de piel para ampliar su base electoral, pero esta jugada podría tensar aún más la interna oficialista.
Mientras tanto, la militancia radical de base empieza a incomodarse con los guiños al adversario histórico. El gobernador parece dispuesto a todo con tal de sumar poder territorial, incluso a desdibujar completamente su identidad política.

