El piloto argentino Franco Colapinto vivió una jornada de contrastes en la clasificación del Gran Premio de España de Fórmula 1, disputada en el circuito de Barcelona-Catalunya. A bordo de su Alpine A525, el joven de 22 años había logrado una vuelta destacada que lo colocaba en el puesto 11, con claras chances de avanzar a la Q2. Sin embargo, un problema técnico en su monoplaza frustró sus aspiraciones: el auto se quedó parado en la salida de boxes durante su último intento, impidiéndole completar una vuelta rápida adicional. Este incidente no solo lo dejó sin posibilidades de mejorar su tiempo, sino que también generó caos en el pit lane, afectando el tráfico de otros pilotos. Como resultado, Colapinto quedó relegado al puesto 19 en la Q1, desde donde largará en la carrera del domingo.
La frustración del piloto de Pilar fue evidente al bajarse del auto. Visiblemente decepcionado, se quitó los guantes, golpeó con desgano una de las ruedas de su Alpine y regresó cabizbajo al box, según imágenes captadas por ESPN. Este nuevo inconveniente técnico se suma a los problemas que Colapinto enfrentó el viernes, cuando un recalentamiento en el motor durante la primera práctica libre (FP1) lo obligó a detenerse antes de tiempo, dejándolo en el último puesto con solo 19 vueltas completadas. En la segunda práctica (FP2), tampoco logró mejorar, terminando nuevamente en el fondo de la tabla, a casi un segundo y medio de su compañero Pierre Gasly, quien finalizó octavo. A pesar de estos contratiempos, Colapinto mostró un ritmo competitivo en tandas largas con tanques llenos, lo que genera algo de optimismo para la carrera. El argentino, que disputa su tercera carrera con Alpine tras reemplazar a Jack Doohan, expresó previamente su confianza en el circuito de Montmeló, donde logró un título en la Fórmula 4 Española en 2019. Sin embargo, los problemas mecánicos de su Alpine A525, que ya había sufrido un accidente en Imola y dificultades en Mónaco, volvieron a limitar su desempeño.
