Mientras cientos de empleados bancarios esperan oportunidades de crecimiento real dentro de la estructura del Banco de Corrientes S.A., la conducción de la entidad decidió incorporar —con cargos gerenciales y sueldos millonarios— a ex empleados del HSBC y Galicia, que ya se habían retirado con jugosas indemnizaciones del sistema financiero.
La medida, rechazada por gremios de toda la provincia, encendió la alarma en las filas sindicales. Este viernes 30 de mayo, se realizará un plenario provincial de delegados y comisiones gremiales internas para definir un plan de lucha que incluiría asambleas, movilizaciones y medidas directas.
Las acusaciones son graves: desde la violación del Convenio Colectivo de Trabajo (CC 18/75) y el desfinanciamiento interno, hasta el vaciamiento de oportunidades para el personal de carrera que desde hace años sostiene el funcionamiento de la institución. “¿Cómo puede ser que traigan gente que ya se fue del sistema con retiros multimillonarios, mientras desalientan a quienes hicieron mérito dentro del banco?”, expresaron desde la Comisión Gremial Interna.
El gasto que representarían estos nuevos ingresos roza los 30 millones de pesos mensuales, una cifra que contrasta con la negativa de la conducción del banco a pagar horas extras y viáticos a empleados que cumplen funciones en días feriados o en jornadas extendidas, como ocurre en CUP y Casa Central.
Además, los gremios denuncian persecución sindical, traslado irregular de delegados y el avance de causas judiciales que el banco vuelve a perder, generando más costos por gestiones erráticas. También se advierte sobre la falta de seguridad en las plataformas digitales, que provoca reclamos recurrentes de clientes y vulnera la confianza en el servicio.
Los sindicatos apuntan directamente a la Gerente de Recursos Humanos y a la Presidenta del Banco de Corrientes. “Queremos saber qué piensa hacer con el banco de los correntinos. Basta de acomodos, basta de precarización”, expresaron en un comunicado.
