El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, salió al cruce de las críticas por la inseguridad en la provincia, desmintiendo que sea “un baño de sangre” y respaldándose en estadísticas de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que muestran una baja en los homicidios. En una conferencia junto a su ministro Carlos Bianco, Kicillof afirmó que la tasa de homicidios bonaerense en 2024 fue de 4,5 por cada 100.000 habitantes, contribuyendo a que Argentina tenga la menor de Sudamérica. “Si bajaron los homicidios a nivel nacional, es matemáticamente imposible que no lo hayan hecho en la provincia”, aseguró.
Kicillof acusó a La Libertad Avanza (LLA) de preparar una campaña electoral “roñosa” para las legislativas del 7 de septiembre, utilizando la inseguridad como arma política con videos falsos y desinformación en redes. “A partir de ahora, quien diga que la provincia es un baño de sangre que hable con Bullrich”, desafió, destacando que los primeros cuatro meses de 2025 muestran una nueva reducción en los homicidios. Comparó la tasa bonaerense con los 12 de Uruguay o los 40 de Washington D.C., exigiendo: “Corten con las mentiras y el carancheo”.
Pese a los datos positivos, el gobernador reconoció el dolor de las víctimas y la necesidad de mejorar. En otro tramo, reclamó fondos al Gobierno nacional, solicitando formalmente un Aporte del Tesoro Nacional (ATN) de USD 100.000 millones para reparar daños por temporales en Bahía Blanca y otras zonas. También pidió reactivar obras públicas paralizadas, desafiando a Javier Milei a una reunión: “Si quiere, mañana le explico para qué sirve la obra pública”. La tensión con el oficialismo se intensifica mientras Kicillof enfrenta presiones internas del kirchnerismo y la alianza LLA-PRO en la campaña.
