Berón de Astrada vuelve a ser noticia por las polémicas decisiones de su intendenta, Graciela Beatriz González. Luego de despedir a 12 trabajadores municipales la semana pasada —muchos de ellos por reclamar salarios adeudados y por estar en condiciones precarias de contratación—, ahora surgieron nuevas denuncias que apuntan a un manejo humillante y clientelar del conflicto.
Según relataron vecinos y empleados afectados, la jefa comunal habría ofrecido “bolsitas de mercadería” a los despedidos a cambio de que vuelvan a trabajar, en vez de resolver la situación formalmente y enmarcarla dentro de los derechos laborales básicos. De los 12 echados, al menos 5 habrían regresado a sus puestos tras aceptar esta “compensación” que, para muchos, representa una burla.
“¿Qué clase de gestión es esta? Se ríe de los trabajadores, no les paga en tiempo y forma, los despide sin causa y ahora pretende resolver todo con alimentos básicos. Así gobierna Graciela González en Berón de Astrada”, expresó uno de los damnificados.
Cabe recordar que estos despidos se produjeron tras una huelga de dos días por parte de los empleados, quienes reclamaban la falta de pagos y explicaciones. Lejos de responder con soluciones, la Intendenta los cesó alegando “abandono de trabajo”. Algunos llevaban más de 8 años cumpliendo funciones en negro.
Además, pesa sobre su gestión otra denuncia pública por haber autorizado construcciones privadas en una zona de cañada que es patrimonio natural del pueblo, y por beneficiar con terrenos a su círculo cercano.
