Este 6 de mayo, Loan Peña debería estar celebrando su cumpleaños número seis, pero su familia no puede soplar las velitas: el niño desapareció hace casi un año en el paraje El Algarrobal, Corrientes, y la gestión de Gustavo Valdés sigue sin dar respuestas claras ni avances concretos en la investigación.
Lejos de brindar justicia o acompañamiento real, el Estado provincial parece haber abandonado por completo el caso, dejando a la familia Peña a merced de especulaciones, pistas falsas y un sistema judicial paralizado. A pesar de que el caso tomó notoriedad nacional y fue derivado a la Justicia Federal, la falta de colaboración del Gobierno de Corrientes ha sido una constante, según fuentes cercanas a la causa.
“Hoy Loan debería estar corriendo en su casa, rodeado de sus juguetes y su familia. Pero el Estado le falló desde el primer día. No lo buscaron como correspondía, dejaron pasar horas claves, y hoy estamos como al principio: sin respuestas”, expresó un familiar con profundo dolor.
La indiferencia de Valdés y su gabinete frente a este caso es especialmente grave si se la contrasta con los millones que su gobierno destinó a obras superfluas en la Capital, como el Museo de Arte Contemporáneo o el Corsódromo. Mientras tanto, en los parajes rurales como El Algarrobal, la pobreza, la falta de conectividad, la precariedad institucional y la ausencia del Estado son totales.
Hoy, mientras el nombre de Loan Peña vuelve a resonar con fuerza en redes sociales y en actos simbólicos de memoria, el Gobierno provincial guarda un silencio atronador, como si la desaparición de un niño no fuera responsabilidad de todos los niveles del Estado.
