El Gobierno de Javier Milei ultima un decreto que suprimirá los derechos de exportación para unos 1.000 productos industriales, una medida reclamada por la Unión Industrial Argentina (UIA) para mejorar la competitividad del sector manufacturero. El decreto, que podría publicarse en el Boletín Oficial en las próximas semanas, busca impulsar las exportaciones en un contexto de tipo de cambio bajo y creciente competencia con importaciones.
La medida beneficiará a sectores como químicos, farmacéuticos, textiles y maquinaria agrícola, que representan una parte clave de las Manufacturas de Origen Industrial (MOI). Sin embargo, excluirá a grandes exportadores como el automotriz, el aluminio y la petroquímica, debido al alto costo fiscal que implicaría. Actualmente, la mayoría de las MOI tributan un 3% de retenciones, mientras que sectores como el automotriz pagan un 4,5%. La eliminación de estos gravámenes para 1.000 posiciones arancelarias (de un total de 5.431 gravadas) es un alivio parcial, pero la UIA había solicitado incluir unas 3.700 posiciones.
Según el INDEC, las exportaciones industriales crecieron en 2024 a USD 22.053 millones, desde USD 20.744 millones en 2023, pero están lejos del récord de USD 28.790 millones de 2011. La UIA señala que los derechos de exportación penalizan la agregación de valor y que los reintegros, que compensan impuestos internos, son insuficientes y llegan tarde. La medida se alinea con la prioridad del Gobierno de mantener un superávit fiscal del 1,6% del PBI, pero enfrenta el desafío de un mercado interno golpeado por importaciones y costos elevados en dólares.
La UIA, liderada por Martín Rappallini, celebra el anuncio, aunque pide extender la desgravación a más productos y mejorar los reintegros. “Es un paso adelante, pero necesitamos políticas integrales para competir globalmente”, afirmó un representante. La medida podría dinamizar las exportaciones, pero su impacto dependerá de la estabilidad cambiaria y de medidas complementarias.
