En medio de una fuerte pulseada entre supermercados y proveedores por subas de hasta 12% en alimentos esenciales, el Presidente eligió apelar al humor gráfico mientras crece la preocupación por el impacto en la inflación.
En plena Semana Santa y con el precio de los alimentos nuevamente bajo presión, el presidente Javier Milei optó por una forma poco convencional para enviar un mensaje a los consumidores: compartió en sus redes sociales una caricatura del dibujante Nik, con el personaje Gaturro haciendo el gesto de “alto” y la frase “Si te aumentan el precio, no compres”.
El mensaje llega justo en el momento en que las principales cadenas de supermercados del país rechazaron listas de precios con aumentos de hasta 12% enviadas por grandes empresas alimenticias como Unilever y Molinos, tras la salida del cepo y la reciente volatilidad del dólar.
La publicación fue replicada tanto en Instagram como en X (ex Twitter), donde el Presidente respaldó explícitamente la postura de los supermercados y alentó a los consumidores a no convalidar los incrementos con su compra.
Reacción oficial en tono de caricatura
La respuesta del mandatario fue acompañada por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien celebró que los supermercados “hayan rechazado las nuevas listas” de precios. Sin embargo, el tono elegido por el Presidente generó críticas incluso dentro del sector empresario, donde cuestionan la banalización de un conflicto que impacta directamente en el costo de vida.
Desde la Cámara Argentina de Supermercados (CAS), su titular Víctor Palpacelli confirmó que están en plena negociación con proveedores para “evitar modificaciones apresuradas en los precios”. A su vez, tanto la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) como la CADAM (mayoristas) difundieron comunicados rechazando los aumentos, a los que calificaron de “injustificados” y “especulativos”.
La tensión se da en un contexto de fuerte caída del consumo: las ventas en supermercados bajaron hasta un 6% interanual, y el temor a una nueva escalada inflacionaria está cada vez más presente en las góndolas.
¿Un mensaje suficiente?
Mientras el Gobierno apuesta a sostener los precios con presión política y simbólica, la estrategia de Milei de usar el humor gráfico como canal de comunicación reaviva la polémica sobre el estilo presidencial, especialmente en momentos de alta sensibilidad económica.
Lejos de presentar medidas concretas o marcos regulatorios, el Gobierno responde con frases sueltas en redes y gestos simbólicos, en un escenario donde los alimentos esenciales como harinas, aceites y productos de higiene ya muestran incrementos difíciles de frenar solo con llamados a “no comprar”.
