A pesar de las críticas cada vez más públicas de Mauricio Macri, Karina Milei volvió a reunirse con Cristian Ritondo, Diego Santilli y Guillermo Montenegro, confirmando que La Libertad Avanza y el PRO bonaerense están cada vez más cerca de un acuerdo electoral.
La reunión, que se realizó este miércoles en el despacho de Martín Menem en el Congreso, incluyó también a Sebastián Pareja —el armador de Karina en la provincia— pero no contó con la presencia de José Luis Espert, lo que generó dudas sobre su rol en el futuro esquema electoral.
La cita fue la segunda en menos de un mes, y aunque la foto del encuentro existe, fue cuidadosamente guardada. El mensaje es claro: el Gobierno quiere armar sin Macri y con sus propios interlocutores. «No les queda otra, el PRO está camino a morir», deslizan desde el entorno libertario.
La tensión entre Karina Milei y el expresidente es evidente. Mientras Macri se queja del “triángulo de hierro” que rodea a Javier Milei, su hermana multiplica encuentros con los principales dirigentes amarillos sin consultarlo. Jorge Macri, su primo, también fue desafiado en CABA con el intento de imponer a Manuel Adorni como candidato, en otra jugada directa de Karina.
Las conversaciones se aceleraron luego del anuncio de Axel Kicillof de desdoblar las elecciones bonaerenses para el 7 de septiembre. Sin definición sobre si habrá PASO, Milei y los suyos saben que el tiempo apremia, y no pueden esperar a que el PRO resuelva su interna.
Por ahora, los amarillos acceden a sentarse y sacarse fotos con “El Jefe”, pero el enojo con Karina crece, sobre todo por su decisión de avanzar sin avisar. El mensaje del Gobierno es que no habrá lugar para cúpulas, solo para dirigentes que se alineen al nuevo orden.
