La decisión del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, de desdoblar las elecciones provinciales de las nacionales generó un terremoto dentro del peronismo. El anuncio fue interpretado por La Cámpora como una ruptura del espacio, y abrió la puerta a una posible candidatura de Cristina Fernández de Kirchner como diputada provincial por la Tercera sección electoral.
En La Plata aseguran que la decisión fue largamente anticipada y justificada tanto en razones técnicas como políticas. El kirchnerismo, en cambio, acusa al mandatario de “fragmentar” el frente. Facundo Tignanelli, presidente del bloque de Unión por la Patria, fue claro: “El gobernador se descalzó y eso divide”.
En paralelo, Cristina ya tendría su lugar reservado como cabeza de lista por la Tercera sección electoral, la región más importante de la provincia en términos legislativos, con 18 bancas en juego y casi 5 millones de electores. La Cámpora ya trabaja en las mesas distritales.
Mientras tanto, el Frente Renovador suspendió una sesión clave que iba a tratar la suspensión de las PASO y la unificación de los comicios. Kicillof, por su parte, envió su propio proyecto para suspender las primarias, aunque dentro del peronismo no hay consenso sobre cómo avanzar.
El escenario electoral en Buenos Aires queda completamente reconfigurado: ocho elecciones en simultáneo, internas por el armado de listas y una CFK que “va a jugar”, según afirman desde su entorno. La incógnita es si lo hará para ordenar o para disputar.
