El Gobierno nacional oficializó un incremento del 2,4% en las jubilaciones y pensiones a partir de abril de 2025, conforme a la nueva fórmula de movilidad basada en la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Además, se confirmó el pago de un bono extraordinario de $70.000 destinado a aquellos jubilados y pensionados que perciban el haber mínimo.
Este ajuste eleva la jubilación mínima de $279.121,71 a $285.820,63, lo que representa una leve mejora en los ingresos de los beneficiarios del sistema previsional. Sumado al bono adicional, los jubilados que reciben el haber mínimo percibirán en total $355.820,63 en abril.
Detalles del bono extraordinario y sus alcances
El refuerzo de $70.000 estará dirigido a los jubilados y pensionados que cobran el haber mínimo, así como a los titulares de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y otras pensiones no contributivas.
Para aquellos jubilados y pensionados que perciben ingresos superiores al haber mínimo pero inferiores a $349.121,71, el bono se otorgará de manera proporcional. Esto significa que quienes, por ejemplo, cobren una jubilación de $300.000 recibirán un bono ajustado de $49.121,71, de manera que su ingreso total en abril no supere el tope establecido.
Por otro lado, la jubilación máxima también experimentará un incremento, alcanzando los $1.923.302,29 luego de la aplicación del aumento del 2,4%.
Un ajuste en medio de la crisis inflacionaria
Este aumento, basado en el IPC de febrero, forma parte del nuevo esquema de movilidad jubilatoria implementado por el Gobierno. La administración actual decidió reemplazar la fórmula anterior, que combinaba la evolución de los salarios y la recaudación tributaria, por una actualización mensual basada exclusivamente en la inflación, con el objetivo de evitar que los haberes jubilatorios pierdan poder adquisitivo ante la escalada de precios.
Sin embargo, diversos especialistas y sectores opositores han manifestado su preocupación respecto a la efectividad de este mecanismo. Según algunos economistas, la inflación proyectada para marzo superará ampliamente el 2,4% de incremento previsto para abril, lo que generaría un deterioro real en el poder de compra de los jubilados.
En este contexto, el bono de $70.000 se presenta como un paliativo transitorio para los sectores más vulnerables del sistema previsional, aunque no alcanza a compensar completamente la pérdida del poder adquisitivo de los jubilados frente a la inflación.
Calendario de pagos y expectativas a futuro
El pago de los haberes jubilatorios correspondientes al mes de abril, junto con el bono extraordinario, se realizará según el cronograma habitual de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). Se espera que en los próximos meses se continúe con la actualización mensual de los haberes en base a la inflación, aunque no se ha confirmado si habrá nuevos bonos adicionales en mayo y junio.
Desde los gremios de jubilados y las asociaciones de defensa de los derechos previsionales han solicitado que el Gobierno evalúe un esquema de aumentos adicionales para los haberes más bajos, en función del impacto de la inflación en el costo de vida de los adultos mayores.
Por lo pronto, con este incremento del 2,4% y el bono extraordinario, el Gobierno busca sostener el nivel de ingresos de los jubilados y pensionados en un contexto económico complejo, donde la suba de precios sigue siendo el principal desafío para la estabilidad de los sectores más vulnerables.
