El fiscal federal Carlos Schaefer presentó un pedido ante la Cámara Federal de Apelaciones de Corrientes, solicitando que se mantengan las prisiones preventivas de los dos principales acusados en el caso de la desaparición de Loan Danilo Peña, un niño de tan solo 5 años. Este niño fue reportado como desaparecido el 13 de junio de 2024 en la localidad de El Algarrobal, en la provincia de Corrientes, generando gran conmoción en la comunidad local y más allá de la región. En su intervención, Schaefer argumentó que existen pruebas contundentes que vinculan a los imputados, Carlos Pérez y María Victoria Caillava, con el caso. Las pruebas presentadas hasta el momento sugieren que Loan estuvo en los vehículos de los acusados, ya que se hallaron rastros del menor en dichos autos, lo que refuerza la hipótesis de que los sospechosos pudieron haber estado involucrados en su sustracción.
El fiscal destacó, además, la gravedad de los intentos de alterar la escena del crimen y de manipular pruebas en el lugar donde se produjo la desaparición. Este tipo de acciones refuerza la acusación de que Pérez y Caillava no solo estuvieron involucrados directamente en la desaparición del niño, sino que también habrían intentado encubrir su participación mediante la falsificación de evidencias. La conducta de los imputados, según el fiscal, no hace más que confirmar su rol en el caso y justifica la necesidad de mantener las medidas preventivas.
A lo largo de la investigación, también han salido a la luz otras personas implicadas en el encubrimiento de los hechos. Entre estos individuos, figuran Bernardino Benítez, Daniel Oscar Ramírez, Mónica Millapi, Laudelina Peña y el comisario Walter Maciel, quienes habrían colaborado activamente en el ocultamiento de pruebas, dificultando aún más el avance de la pesquisa. Esta red de encubrimiento se ha convertido en un elemento central en el caso, lo que ha generado una creciente preocupación por la posible manipulación de la justicia en el ámbito local.
Desde el momento de la desaparición de Loan, la investigación ha enfrentado varios obstáculos. La alteración de la escena del crimen, la manipulación de pruebas y la demora en la aparición de nuevos indicios han dificultado la resolución del caso. Sin embargo, el equipo de investigación sigue trabajando arduamente para esclarecer todos los detalles de lo sucedido y, sobre todo, para dar con el paradero del niño. A pesar de los avances en las pesquisas, la familia de Loan y la comunidad continúan esperando respuestas y exigen justicia, ya que cada día que pasa sin encontrar al menor intensifica la angustia de sus seres queridos.
En este contexto, se aguarda con gran expectación la decisión que tome la Cámara Federal sobre la solicitud del fiscal, que podría determinar el futuro de los acusados. El caso ha generado una gran repercusión mediática, y los ciudadanos de Corrientes siguen de cerca el desarrollo de los procedimientos judiciales con la esperanza de que se haga justicia y que el niño, cuya desaparición sigue siendo un misterio, finalmente sea encontrado.
