En una noche memorable en Asunción, Talleres de Córdoba logró su primer título en 26 años al vencer a River Plate en la Supercopa Internacional. Tras 120 minutos sin goles en el estadio La Nueva Olla, el equipo cordobés se impuso 3-2 en la tanda de penales. A pesar de que el arquero de River, Franco Armani, detuvo dos penales, no fue suficiente para evitar la derrota. El defensor Gastón Benavídez anotó el penal decisivo que le otorgó el campeonato a Talleres.
Durante el tiempo reglamentario y la prórroga, ambos equipos lucharon intensamente bajo un calor sofocante, con temperaturas que superaron los 35 grados. River, dirigido por Marcelo Gallardo, mostró dificultades en su juego ofensivo, evidenciando una sequía goleadora que se extiende desde diciembre, cuando venció 4-0 a Rosario Central. El delantero Miguel Borja tuvo pocas oportunidades claras y no logró capitalizar las ocasiones que se le presentaron.
Por su parte, Talleres mostró ambición y determinación, características que finalmente le permitieron alzarse con el trofeo. Este triunfo representa un hito significativo para el club cordobés, que no celebraba un título desde 1999. La victoria en la Supercopa Internacional es un reflejo del esfuerzo y la dedicación del equipo y su cuerpo técnico, liderado por Alexander Medina.
Este resultado deja a River con interrogantes sobre su rendimiento y plantea desafíos que deberá abordar en los próximos compromisos para recuperar su nivel competitivo.
