Corrientes se prepara para más evacuaciones por la crecida del río Paraná
Defensa Civil provincial advirtió que el número de personas que deberán abandonar sus hogares podría aumentar durante los próximos días. Apipé, San Antonio, Ituzaingó, Itatí, Paso de la Patria y la Capital están entre las zonas bajo seguimiento, mientras crece la preocupación por el avance del agua.
La crecida del río Paraná mantiene en alerta a distintas localidades de Corrientes y el Gobierno provincial anticipa que la cantidad de evacuados podría seguir aumentando durante los próximos días. La advertencia fue realizada por Bruno Lovinson, director de Defensa Civil, quien señaló que se espera que el río supere el nivel de evacuación durante la semana siguiente al anuncio.
El escenario genera preocupación especialmente en las poblaciones ribereñas, donde la suba del caudal puede obligar a más familias a abandonar sus viviendas. Entre las zonas mencionadas por el funcionario se encuentran Isla Apipé, San Antonio, Ituzaingó, Itatí, Paso de la Patria y la ciudad de Corrientes.
Aunque desde el organismo aseguran que la situación se encuentra bajo monitoreo, la previsión de nuevos desbordes y la posibilidad de que aumente el número de personas afectadas ponen presión sobre los municipios y los equipos encargados de responder a la emergencia.
La crecida amenaza con ampliar las evacuaciones
Lovinson advirtió que el Paraná podría superar el nivel de evacuación durante la semana siguiente y sostuvo que el número de personas que deban dejar sus hogares continuará creciendo en algunas localidades.
El funcionario explicó que Defensa Civil trabaja junto con los municipios para anticipar las consecuencias de la crecida y organizar las respuestas necesarias. Sin embargo, la posibilidad de que el agua alcance niveles más elevados mantiene la incertidumbre entre los habitantes de las zonas ribereñas.
La situación requiere seguimiento permanente, ya que la evolución del río y las condiciones meteorológicas pueden modificar el escenario previsto para los próximos días. Para las familias que viven en sectores vulnerables, la crecida representa el riesgo de perder temporalmente el acceso a sus viviendas y tener que trasladarse a lugares más seguros.
Apipé, Ituzaingó y otras localidades, bajo seguimiento
Entre los lugares señalados por Defensa Civil aparecen Isla Apipé, San Antonio, Ituzaingó, Itatí, Paso de la Patria y la capital correntina. Se trata de zonas donde la evolución del Paraná puede generar complicaciones para quienes residen cerca de la costa o en sectores expuestos a las inundaciones.
Lovinson informó que unas 50 o 60 personas ya se habían autoevacuado en Isla Apipé y Paso de los Libres al momento de sus declaraciones. La cifra refleja que parte de la población comenzó a tomar medidas preventivas ante el avance del agua.
La autoevacuación implica que las personas se retiren de sus hogares por sus propios medios, antes de que sea necesario un traslado organizado por las autoridades. En estos contextos, la disponibilidad de refugios, asistencia y recursos para las familias afectadas resulta fundamental.
Defensa Civil monitorea el Paraná y el río Uruguay
Desde el Gobierno provincial indicaron que mantienen contacto con los municipios para reunir información meteorológica e hidrológica que permita anticipar posibles complicaciones. También se analizan las condiciones de las obras hídricas, especialmente en las localidades que ya enfrentan problemas vinculados con la crecida.
El seguimiento no se limita al Paraná, sino que incluye al río Uruguay y las condiciones climáticas que podrían influir en la evolución de ambos cursos de agua. Según Lovinson, las autoridades observan especialmente las previsiones para los primeros días de noviembre.
Aunque el funcionario describió el panorama como controlado, la posibilidad de que el Paraná supere el nivel de evacuación obliga a mantener activos los mecanismos de prevención. La evolución de la crecida será determinante para establecer si se necesitan nuevos traslados y qué localidades podrían enfrentar mayores dificultades.
El fenómeno de El Niño suma incertidumbre
Lovinson también vinculó el escenario hídrico con el fenómeno de El Niño y señaló que se espera que sus efectos se prolonguen hasta el segundo trimestre de 2027. La evolución climática será uno de los factores que las autoridades deberán considerar al planificar la respuesta ante eventuales nuevas crecidas.
La advertencia abre un período de atención prolongada para las comunidades ribereñas, que podrían enfrentar nuevas complicaciones si las condiciones hidrológicas continúan siendo desfavorables.
Mientras tanto, la principal preocupación inmediata pasa por la posibilidad de que el Paraná supere los niveles previstos y obligue a más familias a abandonar sus viviendas. La coordinación entre Defensa Civil y los municipios será clave para anticipar riesgos y asistir a quienes resulten afectados.



